Después de pasar un día memorable en Trujillo, como te conté en la entrada anterior que puedes ver haciendo click aquí, partimos a Huaraz en bus de la empresa de transportes Línea en el horario 9.45 pm el pasaje costo 100 soles (27.01 dólares). Llegamos 6am y encontramos un clima agradable, a pesar de que las páginas de Internet sobre el clima anunciaban lluvias y estábamos preparados para mojarnos. El frío serrano nos dio la bienvenida y al pasar de las horas el sol nos sorprendió.
Nos dirigimos caminando hacia nuestro hotel, el Huaraz Hotel Center que esta ubicado a pocas cuadras de la plaza de armas. Nosotros habíamos reservado contactándolos por WhatsApp, la habitación matrimonial nos costó 80 soles (21.35 dólares) por noche, tiene alfombra en todo el piso, un escritorio, balcón con vista a los nevados que rodean la ciudad e incluye desayuno.
La encargada del hotel nos ayudó a contactar un operador turístico, que no mencionare porque la experiencia no fue la mas agradable y decidimos visitar Chavin de Huantar. El costo del servicio turístico es de 50 soles (13.35 dólares) a los destinos más promocionados como Laguna Llanganuco, Pastoruri y Chavin. Incluyen el traslado al sitio y el servicio de guiado pero no el costo de las entradas ni el almuerzo.
Generalmente salen a las 7 am porque llegar toma más de 1 hora de camino. Nos recogieron en el hotel y como fuimos los últimos pasajeros en subir a la van, nos sentamos en los asientos del fondo. El guía muy amable se presentó y a los pocos minutos de iniciado el viaje a Chavín empezó a contarnos la historia de la ciudad, donde está ubicada, cuando fue su creación y más datos para empaparnos de la cultura. El chófer un poco imprudente conducía de manera que sentíamos que nuestro asiento rebotaba, lo cual fue incómodo.
Nos dirigiamos a nuestra primera parada camino a Chavín, la laguna Querocoha, la cual es un cuerpo de agua de origen glaciar, por eso su color es verde oscuro. Hay una especie de muelle pequeñito donde pudimos tomarnos fotos, ahí nos animamos a hablar con otros viajeros pues algunos necesitaban ayuda para tomar sus fotos.
Volvimos a la van para continuar la ruta hacia Chavin y pudimos observar ‘desde la van’ el mapa del Perú en una montaña. Para alguien como yo, a quien le gusta tomar fotos, no fue la mejor experiencia. Me quede con un sin sabor cuando vi a otro grupo que había bajado de la van en la que iban para fotografiar esa maravilla natural.
Continuamos la ruta atravesando el túnel Kahuish, el guía nos explicó que está ubicado a 4516 msnm y luego de unos minutos más llegamos al Monumento Arqueológico ChavÍn. Un lugar impresionante desde que ingresas, según el guía es un lugar lleno de energías que las personas sensibles pueden percibir. Lo que me impresionó fue que el guía nos habló sobre el matriarcado ejercido en la cultura Chavín, quede con ganas de seguir aprendiendo sobre este tema.
Durante el recorrido en este monumento observamos la Estela Ryamondi, el altar de Choque Chinchay, el pórtico de las falcónidas y el Lanzón Monolítico, que esta exhibido ahí pero no permiten fotos ni videos.
Finalmente vimos la única cabeza clava que queda en su lugar original. Terminado el recorrido hay un mercadito de artesanos donde podrás comprar souvenir y recuerdos para apoyar la economía local.
Luego debíamos ir a almorzar pero lamentablemente el operador turístico no había coordinado con el lugar donde debíamos llegar a almorzar, solo nos indicó que estaba cerrado y nos envió a buscar donde almorzar. Los lugares estaban llenos o por la hora avanzada no tenían menús, esto fue lo que nos motivo a hacer turismo sin tour operador al día siguiente, resultamos comiendo en un lugar que no habría elegido y no quedamos satisfechos. Pero a mal tiempo, buena cara, me fui a conocer la plaza de Chavin de Huantar y sus alrededores, me queda pendiente volver y conocerlo con mas calma.
El recorrido terminó con la visita al museo nacional Chavin donde vimos más cabezas clavas, las que representan el proceso de transformación de los chamanes. En el regreso a Huaraz no pude descansar, porque la van rebotaba y llegue al hotel con malestar.
Descansamos un rato, estábamos hambrientos y decidimos ir a cenar a Manka Fusión Artesanal un restaurante ítalo-peruano, así que fue noche de pastas. Probamos la trucha a la plancha con fetuccini a la huancaína y el espagueti del pacífico al rocotín, que lleva langostino, calamar, pulpo, tomate, zuccini, rocoto y hierbas frescas con vino blanco y aceite de oliva. Disfrute total 😋 Además me gustó mucho el artefacto para infusionar la hierba Luisa que ordenamos, me quiero comprar uno así.
Definitivamente la propuesta gastronomica de Huaraz fue lo que mas me gusto. Huaraz es una ciudad preciosa y llena de cultura, tienes que incluirla en tu lista de lugares para conocer. Si eres peruano disfrútala y vuelve cuando puedas, si eres extranjero recuerda que Perú no es sinónimo de Machu Picchu, tenemos muchos lugares variados para ofrecer.
Antes de regresar al hotel, compramos un postre en la pasteleria Briselli, que tiene varios locales en Huaraz y sus distritos con un logo bien llamativo. Como era tarde y ya cerraban pedimos un pie de limón para llevar y lo comimos en la plaza de armas. Nos tomamos algunas fotos con el nacimiento de la plaza de armas y así termino nuestro primer día en Huaraz.
Se que uno de los atractivos mas importantes de Huaraz son sus nevados, donde los amantes del montañismo tienen un paraíso, yo me he propuesto prepararme físicamente para volver el prox año a intentar mi primera montaña.
Te dejo el minivlog que publique en tiktok @unamamaquehornea y recuerda que los lugares tiene un link hacia su ubicación o red social para que obtengas mas info.
Cariños
Una Mama que Hornea